Por fin.La calma tras la tempestad.
Desde ayer, la situación en Cotobade (Pontevedra) ha dejado de ser tan grave.....básicamente porque no queda mucho por incendiarse. De las 13.000 hectáreas del ayuntamiento, han ardido entre 5.000 y 6.000, un 10 % de todo lo quemado en Galicia (De momento). El paisaje que se contempla por todas partes es lunar. Aun quedan unos cuantos focos activos, pero después de las monstruosidades del lunes y el martes, parecen casi de broma, pese a que aún están fuera de control.
Han sido cinco días de locura, de descontrol, de ira, de rabia, miedo e impotencia, pero también han sido cinco días de solidaridad y de espíritu de superación. Las brigadas forestales y los equipos de extinción (camiones, bulldozers, aviones y helicópteros) se vieron sobrepasados casi desde el minuto uno, cuando se declararon mas de cien incendios simultáneamente en toda Galicia. Por mucho que se estirasen los medios, estos, simplemente, no llegaban para atacar todos los frentes (mientras escribo esto, estoy oyendo rugir un hidroavión por encima de mi calle, camino solo dios sabe donde).
Mi experiencia personal es similar a la de otras decenas de miles de vecinos que han tenido que combatir el fuego con sus manos en estos días (Y muchos aún lo siguen haciendo, ahora que el fuego cabalga hacia otras partes).. Hice, simplemente, lo que necesidad dictaba para tratar de frenar la locura, como otras miles de personas anónimas.
Si es cierto que he visto comportamientos lamentables ( bares llenos de paisanos tomándose unas cañas tranquilamente mientras el fuego rugía a menos de un kilómetro de allí, indiferentes al trabajo de los retenes, o turistas sacando fotos como si aquello fuera un espectáculo) así como comportamientos admirables ( Tengo que mencionar a unos chavales de Cotobade, que indiferentes al cansancio, con un par de Land Rover chamuscados por las llamas y cubiertos de hollín saltaban de un frente a otro sin descanso, parando solo de vez en cuando en casa de algún vecino para comer cualquier cosa que le ofreciesen y refrescarse un poco. Gente sencilla, sin estudios , pero con un valor , una determinación y una tenacidad que ya quisieran para si muchos.....No se como se llaman, pero estos días los he visto en cuatro o cinco sitios distintos, cada vez mas cansados, pero con el mismo empeño. Ellos si que son unos héroes anónimos.)
Conservo un montón de imágenes, como retazos, de estos días. Una lengua de fuego de mas de veinte metros de alto saliendo de un bosquecillo de pinos que al cabo de unos segundos desaparecían en un mar de llamas y una espesa columna de humo negro, obligándonos a retroceder debido al intenso calor.
El resplandor anaranjado del horizonte, mientras un frente de varios kilómetros de largo iba apareciendo lentamente sobre la cima de una sierra. Ese mismo frente, doce horas después, lamiendo las puertas de las casas, varios kilómetros mas abajo.
El sol, transformado en un disco opaco, que casi no alumbraba, tapado por el humo (Por lo visto, las columnas de humo ya han llegado a las Azores, en medio del Atlántico!!!).
El terror de una ardilla, que saltando desesperadamente de rama en rama, a menos de tres metros de mi y del reten en el que estaba integrado, acababa zambulléndose en un mar de fuego al calcular mal la última pirueta. Una docena de conejos, escapando de las llamas, con el pelo ardiendo, escondiéndose entre la maleza.... a la que inevitablemente prendían fuego, haciendo inútil el cortafuegos abierto por el Ejercito unos minutos antes.
El susto que me llevé cuando, conduciendo mi coche entre una espesa nube de humo negro, casi atropello a un rebaño de ovejas aterrorizadas, salidas de alguna parte entre las llamas.
El ruido atronador de unos árboles explotando (si, explotando!!!) como si fueran petardos.
La sed. La sed abrumadora, horrible, desesperada. El intenso calor y el fuego te secan las vías respiratorias y te dejan la garganta como papel de lija. Mataríais por un vaso de agua en esas circunstancias. Es acojonante.
Quizás la experiencia mas impactante ha sido la de ver a un hidroavión Canadair descargando toneladas de agua justo sobre nuestras cabezas. Estábamos a tan solo unos cientos de metros de mi casa, unos diez vecinos, junto con un reten de forestales. El fuego estaba justo al otro lado de un muro, bastante controlado, por lo menos de nuestro lado. De hecho estábamos aprovechando para beber un poco de líquido y echar un cigarrillo, mientras esperábamos a que llegase al punto donde teníamos pensado pararlo. De repente, un rugido enorme sonó desde arriba y vimos la silueta amarilla de un hidro pasar a tan solo unos cientos de metros de altura. Al cabo de un par de minutos volvió a dar otra pasada, en sentido contrario. Uno de los forestales levantó la mirada y nos dijo que posiblemente en la siguiente pasada descargase. Si es así, dijo, echaos a tierra de inmediato.
Le miramos con cara de no comprender. Pacientemente nos explicó que si la descarga de agua te pilla de pie puede llegar a partirte las clavículas, de tan enorme que es la masa de agua que suelta el aparato. Debo reconocer que en ese momento me pregunté que cojones hacía allí y porqué no estaba tranquilamente en mi casita.... a apenas doscientos metros del fuego.
En la siguiente pasada, el hidroavión iba muy bajo, quizás a no mas de treinta o cuarenta metros sobre las copas de los arboles. De repente, su enorme panza se abrió y un autentico bloque de agua se precipitó a tierra, impactando a menos de 10 metros de nosotros, envolviéndonos en una maravillosa y refrescante lluvia horizontal. Lamentablemente, el agua cayó del lado equivocado, en la zona aún sin arder, en vez de sobre las llamas. Después nos comentaron que es extraordinariamente difícil atinar semejantes descargas.
Como estas, hay mil imágenes mas, y no acabaría hoy. Yo solo he estado cinco días combatiendo el fuego, así que ni puedo imaginarme lo que podría contar un forestal de los que están en los peores fregados (Un dia, con calma, os hablaré de Luis, un buen amigo, lector de AZ además, y que forma parte de una brigada helitransportada. Seguro que el SI que tiene cosas realmente interesantes que contar.... Luisiño, no leerás esto hasta que todo haya acabado, pero la siguiente entrada está dedicada a ti, machote)
En fin. Han sido unos días muy intensos, pero agotadores. Ahora, la paz de después de la batalla reina por esta región, dejando un balance desolador.
Por lo visto,en estos momentos (viernes por la tarde)los peores incendios están por la Costa de la Muerte, unos 100 km mas al norte, en la provincia de La Coruña. Hace media hora he hablado por teléfono con una amiga que se ha quedado aislada en Camariñas, un pequeño pueblo de unos 15.000 habitantes totalmente cercado por un mar de fuego. Todas las rutas terrestres de entrada y salida están cortadas y los retenes de voluntarios y las brigadas tratan de evitar que el fuego llegue a las casas. Ahora ellos están sufriendo lo que hemos vivido aquí, en la “zona cero”.
Sinceramente, esto es horrible. Galicia está ardiendo por los cuatro costados y no hay nada que se pueda hacer. El miércoles por la noche, a eso de las cinco, un vecino de Viascón (Cotobade) que se dirigía a controlar el estado de los rescoldos del fuego de esa tarde se encontró de frente con dos motoristas con las luces apagadas, que huían a toda velocidad. Minutos mas tarde, un nuevo incendio comenzaba en ese punto.
No se quienes son estos hijos de puta, pero lo van a conseguir. No va a quedar ni media hectárea libre de fuego. Docenas de teorías circulan pòr todas partes estos días. Que si miembros despedidos de los retenes, que si narcos, que si lunáticos, que si madereros, que si interese inmobiliarios...... yo que se.
Lo único que se es que Galicia arde. Cotobade, mi tierra, ha ardido. Y los pirómanos continúan actuando por todas partes. Malditos sean.
PD: Muchas gracias por vuestras muestras de solidaridad. Sois una gente de primera, en serio, con una increible calidad humana. Creo que pocas veces me he alegrado tanto de comenzar Az como en estos días, al ver el grupo de amigos tan fantástico que se ha creado. Es un placer escribir para vosotros. Por cierto, la próxima entrada, este lunes sin falta y espero recuperar ritmo esta semana.... si el fuego me deja.
Un afectuoso saludo a todos
M.