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mundocadaver
19 July 2007 @ 02:29 pm
-¿Peor? ¿qué significa peor?- pregunté, asombrado.

-Pero significa mas rápido, mas fuerte y con peores consecuencias, según la zona- Me explicó- Por ejemplo, en Estados Unidos tuvieron mas vectores de infección simultáneamente que en ningún otro lugar del mundo. Eso es debido a que los americanos enviaron mas personal médico y mas militares a Daguestán que cualquier otro país. Además, parte de las tropas destacadas en el Kurdistán iraquí fueron las encargadas de organizar alguno de los gigantescos campos de los refugiados de Daguestán que cruzaron hacia esa zona huyendo de su país, y también se vieron afectados. En conjunto, una gigantesca bola de mierda que nadie supo como parar a tiempo. Cuando se dieron cuenta de lo que le venía encima, tenían el virus fuera de control en mas de treinta ciudades a lo largo de todo el país.

Silbé por lo bajo. Me imaginé lo que aquello tuvo que suponer en un país como Estados Unidos.

- Cuando un grupo de reporteros de la CBS descubrió lo que estaba pasando, la cadena emitió un informativo especial, al parecer saltándose la censura. Inmediatamente después de la emisión del reportaje cundió el pánico en todo el país. Millones de personas colapsaron los aeropuertos y las autopistas, pugnando por salir de las ciudades. Familias enteras metieron todos sus bártulos en un coche y salieron espantados hacia pequeños pueblos rurales o ciudades que consideraban seguras. Lo que muchos de ellos no sabían es que ya portaban el virus, y así lo extendieron rápidamente por todo el país. El gobierno americano trató precipitadamente de copiar el modelo europeo de los Puntos Seguros, pero ya era tarde. La histeria colectiva había tomado el control y las instituciones de la nación comenzaron a colapsarse a medida que mas y mas funcionarios no acudían a sus puestos de trabajo, bien porque estaban muertos o porque habían huido.-

Traté de imaginarme la escena. Los Estados Unidos son (eran, me tuve que corregir) una nación enorme, con una densa e intrincada red de comunicaciones. Con un escalofrío comprendí que cada uno de los miles de personas que ya estaban infectadas habían actuado como pequeños caballos de Troya, repartiendo el TSJ por todos los rincones del país. Era terrible.

-Creemos que todavía existen zonas libres de No Muertos, sobre todo en el Medio Oeste del país. Las enormes distancias, los desiertos, la baja población de la zona y sobre todo, el hecho de que la posesión de armas entre la población estaba generalizada en el país antes del Apocalipsis ha ayudado sobremanera a que esas zonas hayan resistido. Lo que no sabemos es cuales son las condiciones de vida en esas regiones, si hay alguien al mando o ha cundido la anarquía total. Por las pocas informaciones que tenemos, la situación oscila enormemente de ciertas zonas libres a otras. En algunas partes están, como nosotros, tratando de reconstruir un remedo de sociedad organizada desde las cenizas. En otras simplemente es la ley del mas fuerte- concluyó- No debe ser fácil vivir por ahí-.

-¿Y Sudamérica?-pregunté- ¿Cómo les ha ido a ellos?

-Pues la cosa ha ido de distinta manera según la zona. México ha sido sin duda uno de los mas afectados, prácticamente al nivel de Europa y Estados Unidos. Cientos de miles de americanos creyeron que cruzando la frontera estarían a salvo de la pandemia, pero sin embargo lo que consiguieron fue expandir el virus con ellos- sonrió amargamente- Imagínese lo surrealista de la situación para los guardias de fronteras mexicanos cuando una mañana descubrieron atónitos que los “espaldas mojadas” habían pasado a ser los ricos y orgullosos vecinos del norte. Evidentemente cerraron las fronteras, pero ya era demasiado tarde. El pánico se desató y cientos de miles consiguieron cruzar la frontera clandestinamente. Sabemos que en amplias zonas del país se llevó a cabo durante al menos una semana la “Caza del Gringo”. Todo aquel que tuviese pinta de yanqui tragaba “una balacera de plomo”, según animaba la propia prensa del país. Disparen primero y pregunten después, ese era el lema. Lamentablemente para todos, en menos de diez días los mejicanos tuvieron otros problemas en los que preocuparse. Algo por el estilo sucedió en Venezuela, solo que allí...-

-Recuerdo que pocos días antes de que despareciesen las redes de noticias se hablaba de una guerra entre Chile y Bolivia- le interrumpí, al recordar súbitamente aquel acontecimiento.

-Efectivamente-respondió Alicia- Por lo visto, en medio del caos, los chilenos arrollaron al pobre ejercito boliviano y llegaron a internarse en gran parte del sur del país. Sin embargo la situación de caos que se empezaba a vivir en su propia nación les obligó a regresar. Eso, y los refugiados argentinos, que cruzaban masivamente sus fronteras.-

-¿Los argentinos?-

-En medio de todo el inmenso océano de locura en el que se estaba transformando el mundo durante esos días, a los argentinos les toco quizás uno de los pedazos de mierda mas grandes- Me dijo Alicia, con cierta sorna..

Sonreía al oír el colorido lenguaje de Alicia Pons. A medida que avanzaba la conversación se iba sintiendo mas cómoda, y se relajaba visiblemente mientras hablaba. He de decir que el efecto era exactamente el mismo en mi.

-Buenos Aires-continuó Alicia- O mejor dicho, el Gran Buenos Aires, era quizás una de las mayores aglomeraciones humanas del Hemisferio Sur. Hablamos de millones de personas viviendo en una superficie relativamente pequeña. Pues bien, cuando el resto del mundo se estaba cayendo en pedazos, en Buenos Aires aún no se había dado ni un solo caso de infección. Ni uno solo. Era, posiblemente, uno de los pocos lugares civilizados “limpios” del planeta, pero aún así, nadie tomo medidas preventivas. Una semana después, cuando miles de refugiados comenzaron a afluir a la ciudad, nadie se encargó de organizar su llegada, verificar su estado de salud o establecer una cuarentena. Nada, por sorprendente que pueda parecer. Y cuando una semana después, se empezaron a dar caso de la epidemia en una zona urbana hipermasificada, nadie, absolutamente nadie, se molestó en tomar medidas de control. Por lo visto, los militares querían imitar a sus vecinos chilenos y tomar el control del país, y el gobierno civil no se quería poner fácil. Manifestaciones en las calles, tiroteos, un golpe de estado abortado in extremis.... Y mientras tanto el mundo se caía y los argentinos asistían atónitos a la lucha de poder que absorbía por completo a sus dirigentes. Finalmente alguien se asustó de verdad (demasiado tarde). El gobierno en pleno arrambló con todo el dinero que pudo agarrar y salieron en avión en dirección desconocida-

Alicia sacó un paquete de cigarrillos del bolsillo y me tendió uno. Lo cogí en silencio, y acepté el fuego de su encendedor. Curiosamente, no encendió otro cigarrillo para ella, sino que simplemente se metió el paquete de nuevo en el bolsillo. Absorto, contemplé como jugueteaba con el encendedor mientras seguía hablando.

-No se donde se metieron esos irresponsables políticos, pero espero que alguno de esos podridos de ahí fuera haya dado cuenta de todos y cada uno de ellos- Suspiró, meneando la cabeza- Dos semanas después de esto, la Central Nuclear de Embalse, cercana a la ciudad argentina de Córdoba, voló por los aires, proyectando una nube radioactiva sobre todo el norte del país. Ningún responsable ordenó la paralización de la central. Nadie tomó ninguna medida para evitar que el sistema fallase a medida que los operarios desaparecían. En un ejercicio de negligencia brutal, todos los responsables ministeriales se lavaron las manos durante esos confusos días. Suponemos que la central siguió funcionando sin personal durante un tiempo hasta que el uranio se desestabilizó por falta de mantenimiento y provocó una reacción en cadena que terminó en explosión nuclear. El resultado ha sido que todo el norte de Argentina y el sur de Brasil son ahora un páramo radioactivo donde la vida es imposible, excepto para los No Muertos, claro, aunque eso es un poco absurdo porque ellos ya están muertos ¿verdad?- preguntó retóricamente, con cara de fastidio..

-Pero, pero....-No era capaz de hablar- ¿Cómo es posible......?-

-Es posible, por supuesto- añadió Alicia-Y en Asia las cosas aún están mucho peor- Los chinos perdieron la cabeza y trataron de erradicar la enfermedad de sus principales núcleos de población a base de explosiones nucleares controladas-

-¿Explosiones... NUCLEARES?- No me lo podía creer, pese a haberlo oído con anterioridad.

-El valor de la vida humana es mucho mas relativo en otras culturas, amigo mío- me explicó pacientemente- Lo que para un occidental es inconcebible, para un oriental es algo sumamente lógico desde su perspectiva. Lo importante para ellos es la colectividad, no el individuo. Y si para salvar a la colectividad tienes que eliminar de un plumazo a varias decenas de millones de individuos, sanos o enfermos, lo haces sin dudarlo-

-Y esa fue su estrategia-

-Esa fue su estrategia- respondió Alicia, cabeceando.

-¿ Y les funcionó?- pregunté

-Para nada en absoluto. La radiación no puede matar a alguien que ya está muerto. Seguramente incineraron en las explosiones a millones de No Muertos, junto con millones de inocentes, pero en un país tan superpoblado, el hecho de que sobreviva un pequeño porcentaje a la explosión implica decir que “sobrevivieron” millones de No Muertos, desperdigándose desde las ciudades arrasadas hacia los cuatro vientos- Bebió un trago y me miró con atención- Piénselo. El caos mas absoluto reina en el mundo-.