mundocadaver (mundocadaver) wrote,
mundocadaver
mundocadaver

Los Días Oscuros: Entrada 5

Nervioso, manoseé el seguro del HK, mientras miraba interrogante a Prit. El ucraniano se pasó la lengua por los labios resecos, dubitativo. Finalmente se acercó al montón, con tanta cautela como si fuese una bomba atómica.

El gruñido se repitió una tercera vez, y en esta ocasión localizamos su origen. Salía d un cuerpo que tenía la espalda apoyada contra una pared, con las piernas extendidas a lo largo del suelo, los brazos caídos a los lados y la cabeza inclinada sobre el pecho, atravesado por varios agujeros de bala. Una sucia mancha de sangre reseca adornaba la pared, allí por donde había resbalado el torso hasta caer en aquella posición. Ambas rodillas estaban totalmente destrozadas por disparos, y de hecho una de las piernas tan solo estaba unida al resto del cuerpo por unos tendones resecos.

Silbé por lo bajo, atónito. Aquel No Muerto había tenido la mala pata de que lo dejasen lisiado por los disparos y que ninguna de las heridas fuese en la cabeza. Incapaz de desplazarse, creído definitivamente muerto por sus ejecutores, aquel desgraciado había quedado abandonado a su suerte en un callejón olvidado, durante meses, secándose al sol del desierto, incapaz de morir.

Acerqué mi cara a su cuerpo. Sus extremidades, totalmente deshidratadas, habían perdido su elasticidad, y su carne, lentamente, se había ido consumiendo hasta quedar algo parecido a la cecina o la madera. Aquel bicho era incapaz de mover ni un solo músculo, pero en el fondo de sus glóbulos oculares marchitos aún latía una chispa de vida (o de No Vida, me corregí mentalmente). Por primera vez en todo aquel tiempo sentí auténtica lástima por uno de aquellos seres. No sabía si tenía conciencia de si mismo o no, pero no era capaz de imaginar el infierno que podía suponer habitar dentro de un cuerpo convertido en un trozo de madera. En algún lugar dentro de aquel cráneo reseco, anidaba una esencia, furiosa por estar allí atrapada para siempre, posiblemente loca de atar a causa de aquella situación.

Un puto No Muerto loco como una cabra. Que bien.

Sin embargo aquel hecho nos relajó ostensiblemente. Si aquel ser se encontraba en ese estado lamentable eso implicaba que cualquier No Muerto que llevase por la zona mas de un par de semanas tendría que estar reseco como el esparto e igualmente incapaz de moverse.

No dejaba de ser irónico. Las únicas zonas seguras del mundo para lo seres humanos habían pasado a ser las mas inhabitables, los desiertos. Evidentemente, el mismo hecho de que fuesen inhabitables los descartaba por completo como lugar donde asentarse a vivir. Era una difícil alternativa.

Prit llevaba un rato silencioso, contemplando a aquella bestia. Algo pasaba por la cabeza del piloto, no me cabía la menor duda.

-Viktor.... ¿qué pasa, amigo?- le pregunté, poniendo una mano en su hombro. El ucraniano pegó un respingo, al volver a la realidad.

-Estaba pensado que si el calor extremo puede hacer esto con estas cosas, entonces supongo que el frio también las congelará ¿Me sigues?- preguntó.

-No se a donde quieres ir a parar, Prit, pero no creo que....-

-El invierno en Alemania es duro, muy duro- Los ojos le brillaban de la excitación- Mi mujer y mi hijo estaban en Dusseldorf y allí en invierno las temperaturas rondan los 10 grados bajo cero. ¡Si todos los No Muertos quedaron congelados, entonces cabe la posibilidad de que mi familia esté bien!- Ahora el pequeño ucraniano casi pegaba saltos de la excitación- ¡Tenemos que ir hasta allí!-

Mire consternado a mi amigo. Se agarraba a la esperanza de que su familia estuviese viva fuera como si fuese un clavo ardiendo.

-Prit, creo que te confundes, y lo sabes- lo contradije suavemente, tratando de no herir sus sentimientos- El calor extremo y el frío extremo no son lo mismo. Estos seres, estos No Muertos, no pueden morir congelados, y mientras se estén moviendo dudo mucho se puedan helar por completo. Supongo que en zonas que estén a 50 o 60 bajo cero si podrían congelarse, pero allí la vida humana es casi imposible- añadí, observando la expresión ansiosa de mi amigo.

-Pero.... no entiendo como.....-

-Prit, piénsalo un poco. Aquí no se trata de una cuestión de temperatura, sino de deshidratación- Le expliqué pacientemente- Un cuerpo está compuesto en mas de un 90 % de agua, y cuando pierde ese liquido por efecto del calor queda algo así- Señalé con un gesto a la pila de No Muertos que se amontonaban a nuestros pies- Sin embargo, por mucho frio que haga en el norte, a poco que haya algo de humedad ambiente, hasta donde yo se, estos hijos de puta pueden seguir moviéndose eternamente- Concluí, dejando caer los brazos-

Observe desolado a Pritchenko. Su expresión revelaba a las claras que era consciente del alcance de lo que le decía. Aquellos bichos no morían ni de frío, ni de hambre, ni de sed, ni de calor. Una vez mas, las posibilidades de que su familia estuviese viva en Alemania se reducían al mínimo. Como las de la supervivencia de mis familiares, pensé amargamente. Éramos los últimos guisantes de la lata.
Subscribe
Comments for this post were disabled by the author